miércoles, 20 de abril de 2016
RUTAS DEL APRENDIZAJE: Modelo de Carpeta Pedagógica
RUTAS DEL APRENDIZAJE: Modelo de Carpeta Pedagógica: Modelo de Carpeta Pedagógica para Educación Primaria . Contiene: Carátula, datos informativos, misión y visión de la I.E, Objetivos del Proy...
domingo, 20 de marzo de 2016
LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO
La economía basada en
el conocimiento se define como “aquella economía que estimula a sus
organizaciones y personas a adquirir, crear, diseminar y utilizar el
conocimiento de modo más efectivo para un mayor desarrollo económico y social.
La economía del conocimiento envuelve tanto las nuevas tecnologías incorporadas
en los procesos de producción y en los productos como también las nuevas formas
de organizar los procesos y la información, las redes dinámicas y los nuevos
estilos de gerencia que están creando las nuevas formas de competencia” (Medina
& Orteg, 2007).
Ésta se caracteriza
básicamente por tres rasgos interrelacionados: es una economía centrada en el
conocimiento y en la información como fundamento para la productividad y la
competitividad , está articulada globalmente funcionando como una unidad en
tiempo real; y su desempeño se lleva a cabo a través de redes tanto al interior
de la empresa como entre empresas (Castells, 2000). Esta economía es el
resultado de incorporar conocimiento a los procesos productivos y comerciales
por medio de tecnología o de innovaciones que conducen a la generación de valor
o beneficios. En otras palabras, pensar en esta economía, necesariamente
implica reconocer la tecnología y la innovación como el resultado de fundamentar
los procesos económicos en el conocimiento.
En esta línea la
tecnología puede definirse como el conjunto de saberes, conocimientos,
habilidades y destrezas interrelacionadas para el diseño, desarrollo y uso de
artefactos, métodos y metodologías, que permiten transformar o intervenir el
medio cubriendo las necesidades de la sociedad (Acosta, María. et al.
2004). Por su parte la innovación puede definirse como un proceso de
creación y/o aplicación del conocimiento disponible en nuevas soluciones, es
decir incluye el uso o desarrollo de tecnología para dar solución a los
problemas o aprovechar las oportunidades existentes, siempre con el criterio de
generar algún tipo de beneficio en los grupos humanos u organizaciones
receptoras de la innovación2 (Pulido, 2005).
La constante en la
tecnología y la innovación es el conocimiento, no existe tecnología sin
conocimiento y no existe innovación sin tecnología.
Nonaka y Takeuchi (1995) plantean que la innovación depende en gran medida del
conocimiento que sea capaz de crear o incorporar en las actividades existentes.
Desde esta perspectiva la economía basada en el conocimiento puede entenderse
como la producción de bienes y servicios fundados en el desarrollo de procesos
de innovación tecnológica, modernización de las organizaciones productivas y
mejoramiento de la calidad a partir del conocimiento científico. (Vélez,
Trujillo y Múnera, 2008)
Enfoques
teóricos para el estudio de la Economía Basada en el Conocimiento.
A partir de lo anterior
Gabriel Vélez (2007) plantea que la economía basada en el conocimiento puede
estudiarse desde las relaciones sociales entendidas como los procesos de
interacción mediante los cuales se transfiere conocimiento y se generan
innovaciones. Para este autor la revisión de las relaciones sociales en la
economía del conocimiento puede abordarse desde:
-
Teorías
de la Agencia. Se estudian las interacciones y el
comportamiento entre dos tipos de agente: el individuo y las organizaciones.
Permiten observar el proceso de organización para la innovación, negociación de
objetivos e influencia de las instituciones en los agentes y de los agentes en
las instituciones. En la economía del conocimiento se estudiaría desde este
enfoque las negociaciones entre el Estado, laS empresas y las universidades
para generar ambientes que promuevan la innovación. (Vélez. 2007). Ej Teoría
del Actor Red de Brono Latour.
-
Análisis
de redes sociales y enfoque de interdependencia control de recursos y poder:
En estas teorías se analizan las relaciones de cooperación y de poder y las
relaciones de interdependencia y jerarquía en el intercambio, uso y
distribución de recursos o capacidades. En la economía del conocimiento
permiten observar las constricciones y posibilidades para la circulación de
conocimiento, así como las distintas estrategias que los diferentes actores
construyen para crear ambientes favorables a la innovación, identificando así
el intercambio de recursos y el aprovechamiento de las capacidades. Ej. redes
de políticas públicas, redes de innovación, redes interorganizacionales y redes
de conocimiento3. (Vélez. 2007).
-
Teorías
sistémicas. Da cuenta de las dinámicas de cada
sistema, sus formas de constitución y la interrelación entre estos al generarse
sinergias, repulsiones o aislamientos con el fin de identificar las
posibilidades y dificultades para la conformación de una economía basada en el
conocimiento. (Vélez, 2007) Ej. Teoría Triple Hélice Loet Leydesdorffy y Henry
Etzkovitz (1995).
-
Enfoques
geográficos o territoriales. Permite describir la
relación entre desarrollo económico y social localizados en un territorio
específico y condiciones para la innovación. Ej. Sistemas Nacionales de
Innovación sistemas nacionales de innovación, Freeman (1987 y 2002), Freeman y
Soete (1997), Lundvall (1992), Malerba (2004) Nelson y Winter (1993).
domingo, 28 de febrero de 2016
NUEVAS METODOLOGÍAS FRENTE A LAS METODOLOGÍAS TRADICIONALES EN AULA.
Desventajas de la metodología tradicional.
Antes de dar paso a las metodologías
transformadoras del tiempo y del espacio en el aula, se invita a reflexiona
sobre algunos aspectos que la metodología tradicional debería, cuanto menos,
cuestionar:
1.
Una direccionalidad. El aprendizaje se centra en el esquema yo hablo-tú callas, es
decir, el docente es quien posee la voz y el conocimiento en el aula.
2.
Rigidez. El espacio se concibe en filas de a uno o en parejas lo que no favorece
el diálogo y la interacción entre alumnos.
3.
Escucha pasiva. El alumno se convierte en un mero espectador del proceso de enseñanza.
Su misión sólo es la de escuchar y las intervenciones que lleva a cabo son
escasas o nulas.
4.
Silencio. El silencio se ve como un factor de prestigio en el aula. Por tanto,
se intenta evitar cualquier tipo de conducta disruptiva en el aula.
5.
Individualidad. El alumno tiene una menor conciencia de grupo dado que se trabaja poco
en equipo y se opta más por un trabajo individual que en equipo.
6.
Uniformidad. La
enseñanza unidireccional docente-alumno provoca que el ritmo de aprendizaje y
los intereses de los alumnos sean sólo uno, desfavoreciendo a los alumnos con
necesidades educativas.
7.
Resultado. Se
prioriza el resultado más que el proceso, es decir, se tiene mucho más en
cuenta una nota concreta en una prueba o examen que el trabajo hecho hasta la
realización de ese examen o prueba.
Estas siete características que se ha esbozado en
relación a lo que se entiendo por una enseñanza más convencional han sido
revisadas por los modelos pedagógicos que a continuación se nombra y han
tratado de dar respuesta a estos y a otros planteamientos más conservadores.
El denominado como metodología tradicional no pretende
ser una crítica, sino que la intención es dar a conocer otros modelos
pedagógicos que enriquezcan la experiencia metodológica en el aula.
Metodologías
que permite transformar el tiempo y el espacio en el aula.
Metodología
1. Aprendizaje cooperativo.
Definición.
Modelo pedagógico centrado en el aprendizaje en grupo y en
la ayuda mutua, la inclusión de todo el alumnado y la autonomía.
Algunas ventajas.
Ø Defiende la
educación inclusiva.
Ø Fomenta la
cooperación y el trabajo en equipo.
Ø Fomenta la ayuda
mutua y la solidaridad.
Ø Fomenta la
autonomía del alumno.
Ø El alumno
aprende por sí mismo y de otros alumnos.
Ø El docente
libera su tiempo para atender a los alumnos con más dificultades.
Ø El aprendizaje
deja de ser unidireccional para pasar a ser bidireccional.
Ø El espacio se
transforma favoreciendo la interacción entre alumnos.
Metodología 2. Flipped Classroom
.
Definición.
Modelo pedagógico que transfiere determinados
procesos fuera del aula y usa el tiempo de clase, juntamente con la experiencia
docente, para facilitar y potenciar procesos de adquisición y práctica de
conocimientos en el aula.
Algunas ventajas.
Ø El aprendizaje se adapta al ritmo, al espacio y al momento elegido
por el alumno.
Ø Promueve la atención a la diversidad porque se adapta el ritmo y nivel
de aprendizaje a las necesidades de cada alumno
Ø Permite que el alumno pueda faltar a clase y, aun estando ausente, no
perder el ritmo de aprendizaje.
Ø Se aumenta el grado de implicación de las familias al hacerlas más
partícipes del aprendizaje de sus hijos.
Ø Está íntimamente ligado al aprendizaje cooperativo cuando se trabaja la
parte procedimental en el aula.
Ø Se fomenta la competencia digital de los alumnos
Algunas herramientas.
Ø Google Docs (edición de textos).
Ø Google Drive (almacenamiento compartido). Para saber más entra en este enlace.
Ø Moodle (aula virtual). Para saber más entra en este enlace.
Ø Camtasia (grabación de la pantalla del ordenador). Para saber más entra
en este enlace.
Ø Canal de Youtube
Fuente: www.justifivaturespuesta.com
viernes, 19 de febrero de 2016
CÓMO SE CONSTRUYE LA CIENCIA
Escrito por: Luis Javier Martínez
Rodríguez Coordinador del Plan de Competencias en Información Biblioteca,
Universidad de Cantabria.
Centrándonos en el
conocimiento científico, que es tu objetivo esencial en la universidad,
estudies lo que estudies, ¿en qué consiste la ciencia? Es una representación o
descripción de la realidad altamente depurada y fiable por haber sido generada
en el seno de comunidades de expertos mediante procedimientos contrastados y
abiertos a la crítica. La ciencia en cuanta descripción del mundo es la parte
más exacta de la cultura humana y por tanto la que permite manipularlo o
transformarlo de forma más eficaz. La ciencia se define como un saber
simultáneamente acumulativo y crítico: crece agregando piezas de conocimiento
sobre la base del conocimiento preexistente, pero sometida a la crítica, tanto
por lo que respecta a las nuevas piezas, hasta que se aceptan y consolidan en
el edificio, como incluso respecto a las estructuras sustentantes, en el caso
de anomalías y revoluciones científicas. Esto es factible porque el cuerpo de
conocimientos es público, fijo y fiable, es decir, está en forma de documentos*
a disposición de todos. Y, además, la ciencia la construyen las comunidades
científicas. Los problemas de investigación se insertan en tradiciones o
programas de investigación que son colectivos y que se plasman en la literatura
científica*. Los hallazgos se someten para su aprobación a las comunidades
científicas y se publican como documentos*, pasando a engrosar el corpus de
literatura de cada especialidad. Por tanto, la comunicación, la publicación del
conocimiento y los documentos* científicos son consustanciales a la ciencia.
De hecho, parte del
trabajo de hacer ciencia para el investigador es:
- Indagar en los documentos publicados qué es lo que se sabe y qué lo que se
ignora.
- Documentarse sobre un tema mediante la información aportada en otras fuentes.
- Redactar y publicar artículos, comunicaciones, presentaciones, libros, etc.
- Citar los artículos utilizados para preparar los textos que uno mismo escribe.
- Intervenir en congresos, conferencias, seminarios, reuniones científicas.
- Mantenerse informado sobre los nuevos avances en forma de publicaciones.
- Revisar y reseñar artículos o documentos que otros colegas publican.
En suma, una parte
significativa de las tareas en que consiste hacer ciencia es procesar
información científica:
Buscar, seleccionar,
leer, analizar, organizar, escribir, publicar, etc. documentos*. Esto es así,
con matices de procedimiento, en todas las disciplinas. Como ves, por su propia
naturaleza, la ciencia y el trabajo científico se basan en la información y en
los documentos. Si quieres aprender ciencia, si deseas de verdad asimilar el
conocimiento científico de la especialidad en que te has matriculado, te
conviene familiarizarte con la información científica de esa especialidad.
Naturalmente, en ese
objetivo tus mejores guías serán tus profesores, entre otras cosas, porque son
quienes hacen ciencia, y pueden conseguir que lo experimentes mejor que nadie.
Es esa relación entre hacer ciencia y aprender ciencia la que fortalece al
universitario y a la universidad. A ti te facilita una asimilación más activa
de la disciplina que estudias.
lunes, 15 de febrero de 2016
AUTODESARROLLO LABORAL
Escrito por: Dr. Dominguez Granda julio Denjamin
Los responsables de las
organizaciones crean liderazgo para establecer una unidad de propósitos,
manteniendo un ambiente interno que favorece que el personal se involucre en la
esencia de la organización ya que su total compromiso es necesario para que sus
habilidades se usen para beneficio de la misma. Pa a que las organizaciones
crezcan con éxito requieren del apoyo de todos sus colaboradores. De allí
que la expectativa de los jefes es involucrar a la totalidad de los colaboradores
en una unidad de propósitos.
Sin embargo, es notorio que
dentro de las organizaciones hay personal que no muestra compromiso, es decir,
que no aportan pasión ni entrega en el trabajo y hay otro grupo activamente
desinteresados que, por el contrario, son portadores de malestar provocando
descontento y contribuyendo a crear un clima de desconfianza. El compromiso
efectivo está directamente relacionado con la congruencia entre los valores y estilos
personales y los organizativos; se está en la organización porque así lo elige
e invierte su esfuerzo en ella porque quiere no solo permanecer sino crecer
profesionalmente con ella. El presente documento está dirigido para aquellos
profesionales comprometidos con su organización. El autodesarrollo trabaja con
la fuerza motora que brinda a un individuo la posibilidad de construirse a sí
mismo de manera permanente dentro de la organización. En otras palabra reman
juntos persona y organización.
Autodesarrollo laboral hace
referencia al compromiso de una persona para pensar y decidir respecto a las
nuevas habilidades y hábitos que le permitan mejorar sus competencias
personales desde una óptica del área laboral en la que se desempeña partiendo
de ser competente basándose en la educación, formación o experiencia apropiada.
Una persona que apuesta por
su autodesarrollo debe conocerse a sí mismo en cuanto a sus potencialidades y limitaciones,
así como conocer a la organización tomando conciencia de las políticas y
objetivos, y su contribución a la eficacia y a la mejora del desempeño de la
organización. En la mayoría de los casos estos objetivos y políticas deben irse
descubriendo ya que los documentos formales declarados no siempre son
enunciados de lo que realmente sucede en la organización. Esta información le
dará una visión más clara acerca de la meta por alcanzar y las oportunidades
disponibles.
El propósito del autodesarrollo
es impulsar un proceso continuo de mejora en cada uno de los elementos que
conforma la competencia de acuerdo con una visión de largo plazo con continuos
reajustes producto de la evaluación de la situación en la organización y de
otras posibilidades que permite el mercado laboral. En cada uno de los
elementos se trata de generar aprendizaje que permita aplicarlo al desempeño.
Desde el punto de vista de la educación se requiere apuntar a mejorar en
habilidades y competencias así como el respaldo que otorga una especialidad,
grado o título profesional vinculado a la actividad donde se exprese el mejor
desempeño. Asimismo cuenta la acumulación de habilidades vinculadas a mejorar
dichas competencias como en el manejo de la TIC, idioma inglés, y cierto tipo de
conocimiento certificable que potencia la educación adquirida. Por otro lado,
es importante acumular experiencias alrededor de la educación y formación
recibida la cual se realiza a través de las diferentes tareas en las que se
tiene la oportunidad de aportar principalmente dentro de la organización.
Digamos que lo descrito hasta
ahora es la estructura para un plan de autodesarrollo laboral
LA VIGENCIA DEL CAMBIO EN LA SOCIEDAD DE CONOCIMIENTO
El cambio es parte de la creación; creció poco a poco y tiene momentos
en que se acelera dependiendo de qué aspecto trate. Actualmente el cambio es
acelerado, vertiginoso y profundo, se da por ejemplo, en la tecnología, sin
embargo va dejando atrás otros cambios necesarios como en el de los valores.
Todo cambia.
Esta artículo tiene por objetivo objetivo promover
una reflexión en relación al efecto de los cambios en las personas dentro de
una organización a fin de proporcionar un marco que mejore su adaptación a los
cambios que operan en esta.
El cambio está presente en todo momento y lugar
exigiendo una actitud de las personas al respecto, ya que el cambio no
admite que la persona se quede observando y deje que las cosas sucedan sin
hacer nada. Esto podría acarrear inseguridad en cuanto al propio futuro, si se
tiene en cuenta que algunos cambios vienen como un huracán y no piden permiso
para entrar, provocando una rápida inestabilidad si no se está preparado para
ello. La alternativa, muchas veces, es saber lidiar con lo ocurrido intentando
sacar el mejor provecho posible de la situación, es decir, adaptarse.
Las personas que se comprometen con el cambio
estarán preparados para lo que fuere a pasar, ya que cuanto más conscientes
son, más capaces serán en su vida personal y profesional. Por el contrario,
cuando el cambio no es percibido, no hay forma de saber cómo actuar; a
razón de que lo nuevo no es algo definido, por lo cual las personas se aferran
a lo conocido como una forma de defenderse de lo desconocido y,
consecuentemente niegan lo nuevo, crean una barrera a todo lo que signifique
nuevo; de allí que en esto tengan mucha relación con los valores, las creencias
y los comportamientos; ya que dependerá de la actitud que adopte la persona
ante las circunstancias.
De esta manera, se puede afirmar que la cantidad de
fuerzas internas y externas que actúan en cada uno de nosotros nos ayudarán a
enfrentar los cambios, o por el contrario, dificultarán nuestros esfuerzos
obligándonos a luchar contra ellos; es allí donde entran en juego nuestras
capacidades adaptativas.
Los cambios en el contexto hacen caducar los
objetivos y las estrategias pulverizan ideas consideradas excelentes en su
momento y las superan convirtiéndolas en obsoletas; asimismo, provocan rápidas y
profundas alteraciones en las competencias personales que requiere la demanda
laboral, por las nuevas maneras de crear y producir bienes y servicios, lo
que determina modificaciones en el perfil profesional de las personas.
Los centros de trabajo están sujetos a factores
externos, por lo tanto, se encuentran sujetos a cambios; tales cambios tienen
impacto en las personas. Es decir, se producen nuevas regulaciones, cambios en
el mercado, distintas tecnologías, mejores sistemas de trabajo que repercuten
en los planes organizacionales provocando alteraciones en los requisitos de los
cargos y en el perfil de los profesionales requeridos: educación, conocimientos,
habilidades y experiencia, lo cual amenaza los derechos adquiridos por las
personas en sus empleos y un trastorno para las metodologías de trabajo. Esto,
a su vez, provoca cambios en las personas, en sus expectativas, actitudes
y comportamientos, es decir, en su cultura y también en la cultura de la
organización a la que pertenecen; acarreando con ello que el sistema las
expulse, o en el mejor de los casos, las margine, si no se ajustan a lo
“nuevo”. Por ello la mejora de la capacidad adaptativa es crucial para que las
personas no sean arrastradas por la ola del cambio y sucumban en su devenir
laboral y social.
A lo largo de la historia las organizaciones
humanas han pasado por la era de la agricultura, la era artesanal, la era
industrial y la actual era de la información (Tofler, 1990, La Tercera Ola).
Todo este devenir histórico ha significado grandes cambios en las sociedades y
por ende en las personas.
La era de la información, en la que estamos
aprendiendo a vivir, nos obliga a ajustarnos a ella, ya que está generando
ingentes cambios en las organizaciones: estructurales (nuevo diseño estructural
y de planeamiento) físicos (nueva infraestructura física y equipamientos);
lógicos (nuevos marcos de trabajo); y sobre todo, culturales y conductuales
(nuevos paradigmas, conocimientos, tareas y actividades y relaciones
interpersonales).
Ante esto último, el liderazgo solo funciona si
cuenta con la ayuda de todos los involucrados como un camino abierto a nuevas
oportunidades. Por supuesto que las organizaciones abiertas al cambio, mejoran
en forma continua su capacidad adaptativa por lo que requiere contar con
personas que sean verdaderos agentes de cambio con la actitud para ser líderes
desde su puesto de trabajo con un desempeño orientado al cambio, referido a:
- Nuevos objetivos, estrategias planes y acciones.
- Re ingeniería estructural
- Rediseño tecnológico
- Re diseño cultural.
La cultura determina la forma cómo las personas interactúan
socialmente dependiendo de las normas de conducta y los valores. En tal
sentido, la mejora de las variables relacionadas con el cambio adaptativo
tendrán que ver con la mejora de la cultura de la persona dentro de los
contextos sociales en la que está inmerso y en la proporción que caracteriza al
tipo de organización.
Para el tipo de organización innovadora caracterizada por tener su
fuerza motora y valores de: anticipación, creatividad, colaboración,
flexibilidad y sentido, las variables a tener en cuenta para mejorar la
capacidad adaptativa personal son como sigue:
- Responsabilidad compartida: Cuando
la persona tiene un sentido de pertenencia, puede trabajar con otros
construyendo la visión y por lo tanto, será capaz de enfrentar desafíos en
forma colaborativa, de esta manera se fortalecerá el bien común generando
un espíritu de pertenencia y unión. Lo contrarío aparece cuando “cada uno
va para su santo” con un afán partidarista y politiquero, culpándose unos
a otros de los errores. Un ambiente democrático y de unión es más propicio
para enfrentar los problemas del cambio.
- Apertura a la discrepancia: Las
personas somos diferentes entre sí y por lo tanto pensamos diferente; de
allí que podemos enfrentar dichas diferencias o guardarlas debajo de la
mesa y recién sacarlas a relucir en las reuniones de café, en los pasillos
o simplemente, podemos ignorarlas. La sensibilidad para percibir los
problemas que genera el cambio se incrementa a medida que se escucha
opiniones divergentes lo que se da cuando en el contexto social se valora
la franqueza, la discrepancia y la diversidad.
- Aprendizaje: La
solución a los problemas que genera el cambio es un proceso de adaptación
donde se va aprendiendo en relación al efecto de las alternativas puestas
a prueba; este proceso es conocido como aprendizaje. Se aprende no sólo de
los errores que demandan mejoras, sino de los éxitos que exigen
evaluación y mejora permanente. Un éxito no es permanente y requiere
constantes ajustes para que lo sea en el tiempo. La voluntad de aprender
de errores, fracasos y de los éxitos incrementa la capacidad adaptativa
por mejorar la sensibilidad para percibir el contexto por discernimiento
de las lecciones aprendidas en la aplicación de alternativas. De esta
manera, se mantiene una tensión necesaria para enfrentar los desafíos en
lugar de evadirlos.
- Confianza: Esta
variable de la cultura es el elemento de unión para generar el bien común
y es allí donde la persona tiene que saber diferenciar el bien propio del
bien común. Si se inclina a lo primero, de hecho no va a contribuir al
bien común y su efecto en el grupo social es, por decir lo menos,
patológico. No podremos ganar la confianza de los demás para construir si
trasuntamos individualismo, es decir, todo lo contrario a lo que
constituye la base de un ambiente de unión y solidaridad. Para enfrentar
el cambio en un grupo social se tiene que ganar la confianza y esto no se
logra con egoísmo y pensando solo en los intereses personales. En este
sentido, debemos esforzarnos, comprometernos en incrementar nuestra
capacidad adaptativa generando confianza en los demás, demostrando solidaridad
y sentido de unión.
Si estamos en una organización innovadora vamos a
observar un comportamiento social abierto a enfrentar los desafíos, por lo
tanto deberemos estar abiertos a los desafíos y orientados al aprendizaje
continuo.
Escrito por: Dr. Dominguez Granda julio Denjamin
Referencia Bibliografía
- Chiavenato I. (2008). Innovaciones de la Administración, tendencias
y estrategias, los nuevos paradigmas. Quinta Edición. México: Mc GrawHill.
Pág. 9-30.
- Eichholz JC. (2015). Capacidad Adaptativa. Bogotá: U-LID. Pág.
217-235
APROXIMACIÓN SOCIAL DEL CONOCIMIENTO : ENFOQUES Y APROXIMACIONES
Apropiación social del
conocimiento. Enfoques y aproximaciones La apropiación social del conocimiento
se entiende como un proceso que implica, por un lado, la disposición de los conocimientos
científicos y tecnológicos en un escenario y lenguaje comunes para la sociedad;
y por otro, que el ser humano hizo suyos tales conocimientos como elementos
útiles y necesarios para su beneficio y provecho. Apropiación social del
conocimiento, desde la óptica de la sociedad del conocimiento, significa,
entonces, la democratización del acceso y uso del conocimiento científico y
tecnológico, como estrategia para su adecuada transmisión y aprovechamiento
entre los distintos actores sociales, que derivará en el mejoramiento de la
calidad de vida de las comunidades y sus integrantes.
Esta afirmación implica
que las universidades (como el lugar donde se alberga la mayor parte de las comunidades
científicas), en armonía con los gobiernos, deberán prestar atención a la tarea
de llevar a públicos amplios, más allá de los círculos académicos, el
conocimiento que la actividad científica y tecnológica producen y que podría
beneficiarlos. Por eso, el establecimiento de focos de intervención
universitaria para la solución de problemas sociales y la producción de nuevo
conocimiento, significa un reto epistémico en cuanto al modo dominante de
producción de conocimientos en las universidades, porque estos no deben quedar
reducidos a las elites intelectuales.
Así, apropiar, también
entra en juego con lo ideológico, en la medida que será necesario abandonar la
idea de la extensión universitaria como una cuestión de asistencia, para llegar
a la democratización del conocimiento como un compromiso social de construcción
conjunta, lo que acarrea la responsabilidad de una dedicación especial respecto
a los modos como se comunican y entregan los saberes a la comunidad (Carrizo,
2001).
De este modo, la
apropiación social del conocimiento se orienta, por una parte, a la comprensión
de los procesos vitales del ser humano y los fenómenos físicos de la
naturaleza, a la vez que a la promoción de los conocimientos tradicionales,
representaciones e imaginarios de las culturas humanas, que constituyen el
conocimiento científico-tecnológico y el socio-cultural. Por otra, también
pretende contribuir a la formación integral de profesionales y científicos que,
más allá de sus conocimientos disciplinares, comprendan el significado y el
compromiso social de las representaciones de su quehacer. Así, el gran salto a
la denominada ‘sociedad del conocimiento’ implica, en principio, de parte de
las universidades y los gobiernos, la implementación de mecanismos de
participación y socialización de la ciencia y la tecnología, esencialmente.
De ahí que empiecen a
aparecer políticas públicas orientadas a la divulgación, que deben atender los
posibles usos de los conocimientos científicos y tecnoló- gicos de los que la
sociedad podría sacar provecho, lo cual quiere decir que representan los
“diversos intereses sociales y políticos, que se corresponden, a su vez, con
determinadas preferencias ideológicas, ideales sobre la ciencia, y con
distintos tipos de actuación y formas de relacionarse con el resto de las
culturas” (Sanz, 2008, pp. 87-88).
Ello implica la
participación social igualitaria, más y mejores canales de comunicación que
permitan entablar una conversación concertada, así como la formación de opinión
pública, es decir, llegar a un verdadero “contrato social” para la ciencia y la
tecnología que asocie a todos los actores de la sociedad (Lozano, 2008.
Apuntar, entonces, a
una gobernanza política en ciencia y tecnología, que se refleje en mejores
programas, planes y proyectos científicos y tecnológicos que contribuyan al
mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, implica necesariamente
que quienes viven dentro de una misma comunidad ayuden a definir sus
necesidades más prioritarias. Como lo afirma Cuevas (2008, p. 77), no hay una
metáfora mejor para ilustrar el asunto que la de Dewey: “Nadie mejor que aquel
que usa los zapatos, para saber dónde le hacen daño, sin embargo, es el
zapatero experto el que sabe cómo arreglarlos” (Dewey, 1927, p. 364).
En resumen, la
apropiación social del conocimiento es un reto también político, en la medida
que la esfera pública debe tomar conciencia de la importancia del nexo
inexcusable entre el poder y el conocimiento, como base para tomar las riendas
de la vigilancia científica de los adelantos en el ámbito académico, tanto en
lo que se refiere a los modos de producción de los conocimientos como a sus
usos y aplicabilidad, o sus potencialidades en contextos científicos, que
puedan ser desarrollados particularmente en la intervención social (Carrizo,
2001).
De igual modo, la
creciente mercantilización del conocimiento ha propiciado que los medios de
comunicación empiecen a tratar cotidianamente temas de ciencia y tecnología,
circunstancia que pone sobre el tapete el asunto de la responsabilidad social
frente a la socialización pública de los resultados de las investigaciones y
adelantos en materia científica y tecnológica. Esto significa la detección de
un asunto de interés social, y la necesidad de crear espacios para una
discusión en la esfera pública.
Las actividades de
divulgación y apropiación social del conocimiento en los países de
Latinoamérica han recaí- do esencialmente en los medios de comunicación y, por
ende, en los comunicadores y periodistas. Esto implica, por un lado, que la
divulgación científica y tecnológica está limitada por la oportunidad de acceso
a los medios de comunicación y que se encuentra concentrada en las grandes
urbes; y por otro, que la responsabilidad de una de las tareas estratégicas del
desarrollo científico y tecnológico de la región recae solo en los mediadores y
no en los generadores de conocimiento.
Si bien es cierto que
tanto los medios como los periodistas han mejorado su preparación y cambiado el
contenido y naturaleza de sus mensajes, esto solo ensancha más la brecha
digital, en la medida que la calidad de la divulgación de la ciencia será muy
alta en algunas zonas y muy baja en otras, debido a las marcadas diferencias
sociales, económicas y culturales que caracterizan los países en América Latina
(Muñoz, 1985). A lo sumo, las temáticas de las que los medios hacen divulgación
siguen transitando por los mismos senderos de la astronomía, la medicina y la
tecnología. Eso no está mal, pero no se les ha prestado la suficiente atención
a los desarrollos científicos de los centros y grupos de investigación de la
región.
El periodismo
científico, que ha servido como fuente de aprendizaje, busca hacer
comprensibles los conocimientos derivados de estas investigaciones y constituye
una verdadera herramienta de alfabetización científica, porque está dirigido a
públicos amplios con diferentes niveles educativos, económicos y sociales. Sin
embargo, faltan, tanto en cantidad como en calidad, profesionales dedicados a
la comunicación, divulgación o popularización de la ciencia, que sepan
interpretar y reinventar las representaciones que de ella se crean en el
imaginario de los ciudadanos, para que puedan apropiárselas los diferentes
públicos científicos, pero también los que no lo son. (Lozano, 2005).
Comunicadores y
periodistas deberán desplegar una serie de estrategias para articular los
medios y mediadores con los creadores de conocimiento, así como con los
usuarios finales, es decir, la sociedad. Para ello, irremediablemente,
necesitan la colaboración de otros sectores, sobre todo aquellos relacionados
con la gestión y conservación de la información científica y tecnológica
Fuente: MARÍN AGUDELO, Sebastián Alejandro.
Apropiación social del conocimiento: una nueva dimensión de los archivos.
Revista Interamericana de Bibliotecología. 2012, vol. 35, n° 1; pp. 55-62.
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